Consejos de seguridad en el hogar y para su familia

Consejos para la seguridad de la familia, y para saber que hacer si ingresan ladrones en casa



La mejor defensa es la prevención, el aprender a vivir conscientes del entorno, estar alerta y aplicar el sentido común.

Por eso nos permitimos sugerirle la incorporación a su vida diaria de las normas y consejos que a continuación describimos, lo que reducirá la posibilidad de ser víctima.  Seguramente usted los conoce a casi todos... esperamos aportarle alguno nuevo!

Consejos para la seguridad en su hogar

- Conozca a sus vecinos; manténgase informado con ellos de cosas irregulares que estén sucediendo. Incorpórese a algún grupo de vigilancia; si no existe ninguno, propóngalo.

- Analice la seguridad de sus puertas y ventanas. Instale puertas de seguridad con cerraduras blindadas y para mayor seguridad instale rejas frente a las puertas, instale también protectores de bisagras y siempre instale un “ojo mágico”, seleccione el que le permita ver mayor área de la parte exterior y de los visitantes.

- Cuando instale rejas para ventanas que den a la calle, asegúrese que la estructura metálica no sirva como escalera para acceso a pisos superiores. También instale rejas en las claraboyas de los baños y en los tragaluces y ventanas de sótanos y en los accesos a las azoteas.

- Si tiene la posibilidad, instale dispositivos electrónicos de alarma audibles y preferiblemente, conectados a una compañía de seguridad.

- Instale afuera de su casa un buen sistema de alumbrado que incluya al menos una luz que se encienda automáticamente por medio de un sensor.

- Reemplace inmediatamente los focos fundidos en el exterior de su casa. Por lo regular los ladrones buscan casas con poca luz en el exterior. Considere utilizar luces que se activan con la presencia de personas.

- Ponga luces y aparatos electrónicos que se activen automáticamente con relojes para que parezca que esta usted en casa.

- Considere la compra de un perro.

- Restrinja la posesión de llaves de su casa. Evite dejarlas al conserje o al personal doméstico. Cambie los cilindros de las cerraduras si se le pierden o les son robadas las llaves, o se muda a una casa o apartamento previamente ocupado. Si se debe hacer copia de sus llaves, hágalas usted y exija que se confeccionen en su presencia.

- No deje mensajes en el teléfono indicando que se encuentra fuera de casa o de vacaciones; deje un mensaje indicando que se encuentra ocupado y que regresara la llamada.

- Instale rejas o cerca de acero alrededor de su casa, así como en ventanas y puertas de vidrio (no utilice aluminio, este material es bonito pero no es fuerte).

- No guarde llaves abajo del tapete o debajo de una maceta; son escondites obvios y conocidos.

- Evite que plantas o árboles cubran sus puertas o ventanas.

- Tenga los números de emergencia anotados cerca del teléfono o grabados en la memoria de sus teléfonos.

- Mantenga sus puertas cerradas con llave. Es algo lógico y que suena simple, pero más del 40% de los ladrones entran en las casas por las puertas abiertas, ya sean principales o traseras. Asegúrese de poner llave a sus puertas aunque salga sólo unos minutos (a sacar la basura, hablar con el vecino, buscar la correspondencia. etc.), No deje mensajes en la puerta advirtiendo su ausencia ni llaves en "sitios secretos".

- No acepte la entrada de extraños. Muchas veces los ladrones utilizan señuelos para lograr la entrada en nuestros hogares; pueden hacerse pasar por personas que ofrecen ventas y/o reparaciones de equipos de electrodomésticos; personas que solicitan su colaboración para obras sociales; personas que acuden con actitud desesperada solicitando el teléfono porque se ha presentado una emergencia, y nos piden que les dejemos entrar. No acepte la entrada de esas personas ya que pueden estar sólo estudiando el interior de casa. En un caso como este dígale que usted hará la llamada dando aviso a quien corresponda.

- Verifique la identificación de las personas que trabajan para los servicios públicos (Luz Eléctrica, Agua, Gas, etc.) y desconfíe sobre todo si no ha solicitado sus servicios, sobre todo si tratan de entrar en su residencia más de una persona. 

- Cuando contrate personal pídale su cédula de identidad y sáquele una fotocopia; verifique sus referencias personales y de trabajo y si es posible sus antecedentes policiales. Tan pronto como pueda, tome una fotografía de la persona contratada: esto sirve como elemento disuasivo y en caso necesario resuelve el problema de la descripción. Trate de tener ubicada su vivienda o la de sus amistades. Instrúyalos para que cuando usted no está en la casa, no den información telefónica o extraños sobre horas de llegada o salida, planes de viajes o vacaciones etcétera, y además cumplan con las normas descritas en este manual.

- Procure cambiar sus rutinas diarias. Los ladrones frecuentemente estudian los movimientos de los integrantes de las casas, y pueden llegar a saber a qué horas no se encuentra nadie, y cuánto tiempo tardan en regresar. Intente cambiar un poco los horarios de salidas y de entradas para poder confundir a potenciales ladrones.

- No sea predecible. Una vez que el ladrón se encuentra dentro de la casa, éstos hacen lo mismo que usted cuando está en su casa. Primero se dirigen a las recámaras, lugar donde la mayoría de nosotros guarda las cosas de valor. Los ladrones conocen los lugares favoritos para esconder cosas de valor: cajones, refrigerador, colchones, cajas de galletas, etc. Asegúrese de tener algún lugar más impredecible para esconder esas cosas de valor.

- Evite tener grandes cantidades de dinero y joyas en la casa. Los ladrones siempre buscan dinero y cosas fáciles de cargar: joyas, plata, cámaras, artículos electrónicos pequeños. Tenga alguna caja de seguridad para guardar cosas pequeñas. Si es posible invierta en muebles donde los estéreos, televisores o computadoras puedan ser fijados a los mismos. Los ladrones siempre buscan entrar y salir rápidamente.

- Si guarda objetos de valor (joyas, dinero, documentos, armas de fuego, aparatos electrónicos, etc.) en su casa asegúrese de tener una caja de seguridad contra robo e incendio en casa para guardarlos.

- No coloque a la vista artefactos caros. Mas del 95% de los ladrones son ocasionales; ven algo por la ventana que les llama le atención, y es entonces cuando deciden entrar. Evite poner a la vista, televisores, estéreos, etc.

- Tenga un inventario de sus propiedades, en el que se especifique, sobre tipo, marca, modelo y número de serie de armas, electrodomésticos, equipos electrónicos, fotográficos, de vídeo, sonido, etcétera. En lo posible guarde las facturas de compra, prueba importante de propiedad. Todo esto será además de mucha utilidad si tiene que denunciar a la policía un robo o efectuar un reclamo a su compañía aseguradora.

- Debemos acostumbrarnos a comunicar a la Policía todo hecho denunciable, aunque sea de importancia menor, incluso si consideramos que nuestras denuncias no van a ser tomadas en cuenta. Muchos delincuentes están en libertad porque no son denunciados. Confíe en la policía y ayúdeles a servirnos mejor.

- Tenga y practique un plan de defensa de su hogar. Cada uno de los miembros de su familia debe saber el papel que asumirá en caso de una emergencia pues esto agilizará las acciones a tomar y aumentará las posibilidades de éxito en la defensa. Quien no tiene un plan de acción para una emergencia no hará nada y será fácil presa de sus agresores.

- En el caso de darnos cuenta con tiempo de que nuestro hogar está siendo penetrado ilegítimamente hay que actuar según lo planificado, reunir al grupo familiar en un sitio predeterminado y estratégicamente ubicado, esperar a él o los agresores, en ningún caso salga a buscar a los delincuentes y notifique inmediatamente a las autoridades correspondientes, identificándose dando la dirección exacta y describiendo el problema.

- Si tiene un arma de fuego, no dispare antes de identificar plenamente al blanco (si sabe usarla; si no, por favor NO LA USE!!). Si un asaltante resulta herido, manténgalo sometido con su arma controlando así la situación. No le acerque ni intente registrarlo hasta tanto la policía se haga cargo de la situación o hasta que tenga la plena seguridad que ya no representa una amenaza. Tome en cuenta que puede estar fingiendo. Cuando avise a la policía es muy importante enterarlos de la situación del hecho que está armado y sometiendo a alguien y su descripción para evitar así posibles confusiones por parte de las autoridades.

- Siempre que en el hecho resulten heridos o muertos, avise a la Policía y a un abogado penalista de su confianza; no permita la entrada indiscriminada de personas, sólo deje entrar al escenario al organismo encargado de las investigaciones criminales. Si antes llegan otros cuerpos policiales, pídanles que lo ayuden a preservar el escenario evitando así que se alteren o borren evidencias; y que impidan la entrada de personas ajenas al suceso tales como vecinos, curiosos e incluso a cuerpos de seguridad policiales cuya presencia no se justifique. Usted debe entender que al llegar la policía no tienen aún clara la situación, por lo que su procedimiento le puede parecer brusco o descortés. Esto es lógico. Obedézcalos en todo, al clarificarse la situación ellos serán sus amigos y quienes más ayuda les prestarán. Entregue su arma a la Policía, no se niegue a declarar pero diga que lo hará con asistencia legal, no diga mentiras y no toque ni trate de cambiar o colocar objetos o personas.

- Procure que su grupo familiar tenga conocimientos de primeros auxilios, mantenga un botiquín que contenga compresas y torniquetes, tenga también a mano una linterna y un extintor pequeño de incendios y al lado de su teléfono tenga una lista de teléfonos de emergencia (Bomberos, Ambulancias, Estaciones de Policía de su zona, etc.)

- Es importante tener una ficha actualizada de los miembros del grupo familiar y que contenga una fotografía de frente de cuerpo entero. Nombre, lugar de trabajo, lugar y fecha de nacimiento, estatura y peso, nacionalidad, contextura, color de cabello y forma, y color de los ojos, marcas visibles, lentes de corrección, requerimientos médicos o problemas de salud.